La beldad dominicana
Ruth Ocumárez manifiesta en su rostro y en su piel muchas de las
calidades representativas de la joven mujer dominicana de hoy. Pero
sobre todo en la personalidad abierta, acogedora y estimulante; en
el espíritu creativo e innovador y en sus deseos de superación, Ruth
Ocumárez ha llegado a ser un símbolo, no sólo de belleza, sino de la más
acendrada capacidad de adaptación y supervivencia del pueblo dominicano
que ha sabido siempre ir más allá de los avatares inmediatos y ha
escalado la cima de las más diversas profesiones y labores.