Fernando
Ureña Rib es un artista que además de pintor, dibujante y escultor
ha filmado videos e incursiona en la crítica de arte. A través de su
carrera artística ha demostrado que además de una formación
académica (fue estudiante de la Escuela Nacional de Bellas Artes)
Ureña Rib cuenta con una preparación conceptual que le permite, si
es posible afirmar esto, ser un artista consciente de lo que se
propone. SAY esto es importante señalarlo porque no todos los
creadores de las artes visuales poseen una cultura de apoyo a sus
pretensiones creativas; y ya a la altura del siglo y dada la
complejidad de los recursos comunicativos, nosotros creemos es
necesaria una preparación cultural que pueda reafirmar el trabajo
del artista.
La
cuestión es que Ureña ha abierto una muestra, su XXVI individual en
la Galería Arawak, de la avenida Pasteur con el nombre de Trópico.
No debemos olvidar reside en Canadá y muchos de los planteamientos
que hace a través de su muestra confirman esto.
El
primer indicador unificante resulta ser el color, radiante, casi
fauve, en todas las realizaciones. Luego su viejo recurso de los
cuerpos desnudos en un despliegue de movimientos repetidos que
forman una continuidad que penetra no solo el espacio sino el
tiempo, unificando el tratamiento de la figura humana. Pero no es
este el más novedoso aspecto dentro de la exposición. La aportación
distinta que hace el artista en esta ocasión debe ser ubicada en
cuadros de vegetación, de flores exóticas, de motivos que se
encuentran a diario en nuestro entorno y que se dan casi de manera
salvaje.
Es importante señalar que
estas flores y estas plantas respiran un aire de sensualidad, mayor
incluso que los cuerpos desnudos, como si la voluptuosidad de
colores y diseños fuera más fuerte que el de la simple anatomía, y
más como la trata Ureña, es decir con una estilización académica
evidente. También hay que apuntar que Ureña mantiene esa atmósfera
onírica que identifica sus trabajos desde hace tiempo: Sueños,
siestas, estados de vigilia cuyo efecto es conseguido con ríos,
viento, vuelo y creando un espacio de corriente en medio del cual
coloca a sus personajes.
JEANNETTE MILLER