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ARTE ARGENTINO |
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MADUREZ E INGENUIDAD EN LAS
PINTURAS DE
JOSEFINA DI CANDIA
FERNANDO UREÑA RIB |
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PAISAJES ÍNTIMOS DE JOSEFINA DI CANDIA
Josefina Di Candia nos transporta de
regreso a una pintura intimista, hecha con ojos, manos y corazón para
llenar esos huecos del alma que nos dejara la inefable infancia. Sus
manos entrenadas, hábiles y sabias, poseen una memoria del objeto, que
es acariciado con admiración e inocencia. Vemos a través de sus
ojos de asombro cómo ella va recorriendo aquellos estantes, aquellos
pequeños altares venerados y venerables de la niñez. Porque entonces
el juego era algo sagrado, que requería de cierta unción y apego. Y
parece que no es sólo el objeto (una muñeca trémula, un payaso de
sonrisa eterna) lo que le atrae y le inspira reverencia, si no
su sorpresa misma ante la luz que se adhiere a sus costados y perfila,
marcada o sutilmente, las formas. O contempla absorta la sombra
cambiante, que otorga al objetos los relieves, las texturas y las
vibraciones casi sonoras que traen consigo reminiscencias de algún
olor lejano y casi irrecobrable.
Las pinturas y dibujos de Josefina Di Candia nos refieren siempre,
con gozosa nostalgia, al tiempo de la inocencia. Rescatan las
alegrías y los miedos, de entonces, que eran otros. Aquí, la técnica y
el oficio se subordinan y siguen esas emociones primigenias y puras en
vez de insistir y esforzarse, inútilmente, en perseguir el manido
concepto (amplio, infinito e incomprendido) que llamamos "realidad".
El arte nunca presenta la "realidad", la recrea. A Josefina Di Candia
le cautiva esa otra realidad, íntima, la manera única y distinta en
cómo alguien percibe el mundo. Y echando mano a una óptica infantil y
a una mano diestra, ella recrea y refleja el mundo interior de una
niña, hecha a su imagen y semejanza.
Y lo que encontramos particular y único, y sobre todo hermoso, en
esos parajes intimistas de la memoria creados por Josefina Di Candia
es cómo se mezclan allí y conviven con naturalidad (y con el encanto
de los magos de un circo) tanto la ingenuidad como la madurez.
FERNANDO UREÑA
RIB
JOSEFINA DI CANDIA
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CRÍTICA
por Alberto Bellucci
Director de los Museos Nacionales.
Josefina Di Candia habita
un ámbito creativo hecho por igual de figuras y de sueños, de
materia y de nubes, de solideces y evanescencia. Y de esas
figuras soñadas -pintadas con gran dominio del oficio- se
desprenden sueños figurados capaces de engendrar ricos discursos
en el receptor.
Esta vez nuestra artista ha
elegido medirse con la temible inocencia de los muñecos, esas
frágiles cáscaras sonrientes que nos miran sin mirar y que, en
grupos más o menos heterogéneos nos acechan desde estantes y
posiciones increíbles. No es difícil imaginar ni es descaminado
suponer que, apenas se cierran al público las salas de
exposición, los muñecos de Josefina cobran vida, se ordenan,
recomponen sus piezas y forman rondas nocturnas de chismes y
susurros en un aquelarre travieso que -como el juego de las
estatuas- vuelve luego a la inmovilidad cotidiana, aunque con
poses diferentes cada nuevo día.
Porque las asociaciones que
la autora provoca a través de fragmentaciones, duplicaciones y
reflejos (el ojo/espejo de van Eyck, Velásquez y el Parmegianino,
se continúa en la visión agudA de Di Candia) permite que el
espectador trace su propio itinerario dentro del laberinto de
senderos que se bifurcan. No es por azar -en todo caso se trata
de un azar casual, no casual- que esta muestra se realice en un
Centro que lleva el nombre de Borges.
La música es otra presencia
querible de raíces y memorias que buscan su eco en el
espectador. Josefina y sus muñecos bailan y juegan sobre
collage, de partituras añosas, y la obra se vuelve sonora.
También aquí es dable imaginar la transfiguración del
Cascanueces en soldado real, de la autómata de Offenbach en la
Olimpia de carne y hueso que enamora a Hoffmann, o del conjunto
de muñecos que cada noche revive dentro la "juguetería
fantástica" que Respighi convirtió en ballet gracias a Rossini.
Transfiguraciones que cada uno puede convertir en un sueño
propio y diverso gracias al propio sueño de Josefina.
CRITICA
por Guillermo Roux
Los muñecos de Josefina Di
Candia se amontonan en los silenciosos rincones de su taller. La
luz implacable de una lámpara que alguien, quizás la pintora,
dirigió hacia ellos, los descubre y sorprendidos en los
estantes, nos revelan su extraña y a veces perversa realidad.
Cargados de recónditos fetichismos, de proyecciones fantasmales,
los muñecos que pinta Josefina Di Candia, son representaciones
en el límite de lo humano.
Paraciera que la materia
inerte de que estan hechos, madera, paño, porcelana, fuera a
transformarse de un momento a otro en carne palpitante. Un humor
trágico los recorre. Ríen y lloran al mismo tiempo en un
instante congelado. Vida y muerte, paraíso e infierno, mal y
bien, remotos fetiches, el tótem tribal, el gólem Frankestein,
sin olvidar aquellos juguetes eróticos del sultán de "Las mil y
una noches", y hoy robots y replicantes, quizás todos hayan sido
creados por el hombre para conjurar sus miedos o el terror de
sentirse solo frente al universo. Los ilumina para
representarlos y con incisivo trazo, los interroga. Esto es lo
que nosotros vemos en los trabajos de esta pintora. Sólo ella
conoce la respuesta.
CRITICA
por Pedro Roth
Josefina recurre a su
origen para inspirarse para extraer el material para su obra. El
profundo conocimiento de los objetos y las situaciones que
muestra en estas telas, nos acercan a ella, Josefina se presenta
descarnada en sus vivencias, nos transmite sus sentimientos
recurriendo a los ingredientes que tiene internalizada. Los
juguetes, los libros de cuentos, las historias leídas y
escuchadas que se fueron grabando en su mente. A la que recurre
Josefina para compartir generosamente con nosotros su intimidad.
Vale la pena detenerse frente a estos cuadros ya que son puertas
que se abren para que nos adentremos en su alma de niña con sus
claroscuros, asombros, fantasías, sonidos, felicidades y
temores. Son pinturas para demorarse frente a ellas, para
despertar en nosotros los recuerdos de nuestras infacias
latentes. Este lenguaje figurativo a veces abocetado inconcluso,
como todo juego infantil, nos abre la posibilidad de penetrar la
obra de Josefina hasta encontrar nuestras emociones, recuerdos,
esperanzas y recuperar la infancia que hay en cada uno de
nosotros.
CRITICA
por Josefina Robirosa
Me gustó ver los trabajos
de Josefina Di Candia. A medida que desfilaban las obras
pensaba: "Que suerte que no se ha dejado persuadir por los
vientos de lo artísticamente correcto para esta década, que
suerte que no se ha convertido en juguete de su intelecto, allí
donde las palabras y las imágenes fluctúan unicamente en la
fantasía de la pura idea. Va con naturalidad paso a paso.
Participa del momento plenamente y deja que la siguiente imagen
que asoma cuide de sí misma. Sabe que las ideas graficadas
literal y racionalmente apenas proponen una experiencia, dejan
afuera los ecos y sugerencias que la intuición aporta.
Los juguetes de Josefina
son los de la infancia llevados al presente. En su pintura se
forman locuaces; ambiguas y claras a la vez o a veces mudas o
elocuentes. Nos asomamos a través de ellos a un mundo fascinante
en su expresividad. Que suerte.
CRITICA
por Rafael Squirru
Realmente magistrales son
los dibujos en carbonilla sobre tela de Josefina di Candia, así
como los que están realizados con técnicas mixtas.
El que más me impresionó es
"El maniquí", de 180 centímetros de alto por 70 centímetros de
lado. La masa negra central se impone al ojo inteligente con la
rotundez de un mazazo. No le van en zaga las pinturas, de modo
especial las que están ejecutadas al óleo. No se trata solamente
del dominio técnico que caracteriza a todos y cada uno de sus
trabajos, sino también al hecho de que la artista ha encontrado
una noble fuente de inspiración en el mundo de los juguetes.
Muñecas y muñecos entreverados con ositos y figurillas, resultan
orquestados armónicamente, obedeciendo a una batuta que responde
a los más íntimos anhelos de Josefina di Candia.
Estos anhelos configuran un
cosmos obediente a las leyes del Dharma, ya que nada es tan
ilusorio y ridículo como pretender violarlas impunemente. Como
bien dice Luis Barragán: "En materia de arte no se hace lo que
se quiere, sino lo que se debe". Cumple a cabalidad con ésa, la
mayor de las exigencias, esta artista que así se enriquece la
poderosa escuela de Buenos Aires.
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Josefina Di Candia
Josefina Di Candia se
formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes "M Belgrano" y en
la "P. Pueyrredon". Cursó la licenciatura en el Instituto
Universitario Nacional del Arte.
Estudió con diversos maestros R Locaso, G Roux; F Eguia, J
Robirosa, A Pujia, Anna Rank, discipula de Alpuy (escuela de
Torres Garcia), Miguel Angel Vidal y Haydee Calandrelli,
discípula de H. Moore. Sus inquietudes la llevaron a estudiar
filosofía e historia del arte.
Realizó numerosas muestras individuales y colectivas obteniendo
distinciones por su obra.
Desde hace mas de catorce años es docente en arte, del Museo
Nacional de Arte Decorativo (MNAD) dicta cátedra en la
Universidad Museológica Social Argentina (UMSA), en su taller en
Recoleta y eventualmente en el taller de Guillermo Roux y el
Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA).
ESTUDIOS
1983
Egresa de la Escuela Nacional de Bellas Artes "MANUEL BELGRANO."
1986
Egresa de la Escuela Nacional de Bellas Artes como Profesora de
Pintura."P. PUEYRREDON"
OTROS ESTUDIOS
2006
Viaje de estudio a Boston y New York.
Taller de Litografía.
2005
Proyecto de la realización de un fresco organizado por Guillermo
Roux.
2004
Cursa la licenciatura en el IUNA.
Viaje de estudio a Italia.
2002
Taller con Eduardo Faradje y Guillermo Roux.
1998/ 2001
Estudia dibujo y pintura con Guillermo Roux.
1999
Seminario de filosofía: "Una introducción a la Historia de la
Representación en el Arte de Occidente" (J. E. Burucúa)."El
horizonte teórico de las técnicas artísticas" (E. Peñaflor)
"Técnica artística y revolución industrial" (E. Peñaflor)
1997 / 1998
Estudia con Ana Rank, discípula de Alpuy; Escuela de Torres
García.
1995
Curso de Acuarela, dictado por Ferinín Eguía, Escuela Superior
E. de la Cárcova.
1994
BECA de estudio otorgada por el M.N.A.D., dictado por Josefina
Robirosa.
Curso: "Estructura y Expresión en la Figura Humana.", dictado
por Carlos Fels. Escuela Nac. De B.A. "P. PUEYRREDON"
1992
Curso: "Preparación para Soportes para la Pintura",
Instituto Técnico de Restauración.
Curso de Acuarela, dictado por Guillermo Roux. M.N.A.D.
1988
Curso de Dibujo con el artista Bengoechea, en la Escuela
Superior
"Ernesto de la Cárcova."
Curso de Historia de la Pintura Argentina, dictado por E. Anaya
M.N.A.D.
Curso de Aerografía, dictado por R. Mazzoni.
1982
Curso de Dibujo en M.E.B.A., Dictado por Antonio Pujía.
1980
Curso: "El panorama de las formas en el Lejano Oriente",
dictado por R. Núñez en el Teatro San Martín.
ACTIVIDAD LABORAL
2006
Dibujo y pintura en el Museo Nacional de Arte Decorativo.
Direccion de arte en UMSA.
Figura humana en el IUNA.
Taller libre.
taller Guillermo Roux.
Taller particular.
Taller de verano M.N.A.D.
2005
Docente de la Universidad Museológica Social Argentina.
(Dirección de Arte)
Docente del Museo Nac. De Arte Decorativo.
2004
Docente del Museo Nac. De Arte Decorativo y del taller de
Guillermo Roux.
2003
Clases de dibujo y pintura en el Museo Nac. De Arte Decorativo.
Clases en taller particular en Recoleta.
2002
Docente en el Museo Nac. De Arte Decorativo.
Clases en talleres particulares en Témperley y Recoleta.
2001
Curso annual en el Museo Nacional de Arte Decorativo de dibujo y
pintura.
Clases en taller particular.
Curadora de la muestra colectiva. Biblioteca Nacional.
2000
Curso annual de figura humana. M.N.A.D.
Curso de verano "Paisaje al aire libre", dibujo y acuarela
M.N.A.D.
1999
Curso de paisaje y figura escultórica. M.N.A.D.
Curso de dibujo. Taller Bs. As. De Guillermo Roux.
Curso de dibujo y pintura, M.N.A.D.
Curso de dibujo y pintura. Taller Bs. As. De Guillermo Roux.
1998
Curso anual, M.N.A.D., de dibujo y pintura.
Curadora en la muestra colectiva. Ex Casa de la Moneda. San
Telmo.
1997/6/5
Cursos anuales en el taller de la Galería Sara García Uriburu.
Curadora de la muestra colectiva en "P.Piola", Espacio de arte.
Ilustra mensualmente el diario Noticias de L. de Zamora
1993
Cursos anuales: dibujo, pintura, pastel M.N.A.D.
Taller infantil "Album de la Naturaleza" M.N.A.D.
Cursos de pátinas y dorado a la hoja M.N.A.D.
Ilustraciones en el diario Noticias de L. de Zamora.
Asistencia al artista plástico Carlos Cañás M.N.A.D.
Taller "Dibujando descubramos los estilos decorativos".
1992
Guía del M.N.A.D. Pintura rusa 1990-1930, Pallarols, orfebrería,
Tapiés, pinturas. Cursos anuales: dibujo, pintura, etc. M.N.A.D.
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