El próximo 17 de noviembre se estrenará en Santo Domingo la cinta ‘‘La
maldición del padre Cardona’’ El cinéfilo dominicano todavía no ha sido tocado
por ‘‘su película’’, esa que, sin dejar de atender los necesarios factores
comerciales, contenga suficientes valores artísticos como para llenar las salas
de otros países, tal y como lo hizo en 1988 Agliberto Meléndez con ‘‘Un pasaje
de ida’’.
El grueso de las producciones nacionales se ha hecho ‘‘pensando’’ en la
recuperación presupuestaria solamente a partir del mercado dominicano. En cuanto
a su proyección internacional, ésta se ha limitado al interés que las mismas
despiertan en nuestros compatriotas residentes de Estados Unidos y Puerto Rico.
Si bien es cierto que esta perspectiva de mercado tiene su lógica, nuestros
intereses deben rondar metas de mayor amplitud, sobre todo si tomamos en cuenta
que muchas de las películas latinoamericanas que inundan el mercado de hoy (de
calidad cuestionable), han encontrado espacios de distribución a través de
empresas independientes, canales de televisión y otras.
Nuestros cineastas, además de dinero, deben buscar ‘‘prestigio’’. Y para eso
hay un sólo camino: eliminar localismos, chapucería e influencias de la
televisión. Nuestros directores deben contratar profesionales de verdad para
lograr productos que además de contener el ABC del cine, puedan interesar a
otros mercados mucho más poderosos y rentables.
Félix Germán sabe lo que significa hacer cine en el país. Su participación en el
proyecto de ‘‘Para vivir o morir’’ (1996) le enseñó que una película no sólo se
termina con buenas intenciones.
Ahora, ante su primer proyecto como director, se rodeó de técnicos capaces y con
ellos llevó a escena un guión basado en varias historias del escritor Carlos
Peña.
‘‘Intenté una película de calidad; he reunido el elenco de más nivel que hasta
el momento haya presentado el cine dominicano; después acudí a valiosas figuras
con mucha experiencia en este tipo de trabajo, como Peyi Guzmán en la
fotografía’’.
Félix Germán se nota seguro de sí mismo. Vive convencido de que tiene en sus
manos un producto por el que vale la pena luchar, por eso se ha entregado a él
en cuerpo y alma.
‘‘Mi gran interés es que la película circule internacionalmente, y estoy
trabajando intensamente para lograrlo. En los próximos días, la cinta iniciará
un periplo internacional por varios Festivales. Primero se exhibirá en el
Festival Iberoamericano de Washington, después irá a Huelva y de ahí a La
Habana. Con eso pretendo salir a buscar nuevos mercados; el público de Brasil,
España, México y Venezuela, por ejemplo, es muy exigente y a ellos se debe
llegar con obras de calidad’’.
La trama
En ‘‘La maldición del padre Cardona’’, como obra de arte, se dan los tres temas
fundamentales del cine contemporáneo: la comedia, la historia de amor y el
misterio.
Félix Germán asegura que desde los primeros minutos, el espectador se sentirá
atrapado por esta trama por su originalidad: ‘‘aunque el detonador de la trama
parte de una tradición muy nuestra como lo es el plato de las habichuelas con
dulce, he conseguido imprimirle universalidad a la historia y en ese sentido, se
ha logrado una película que puede ser entendida lo mismo en Santo Domingo que en
España’’. El director prefiere no seguir tocando detalles del guión. Sólo
advierte que la trama transcurre en un determinado pueblo del país durante la
celebración de la Semana Santa, donde las costumbres y tradiciones son muy
específicas: ‘‘es una historia que pudo ocurrir en cualquier pueblo
latinoamericano, aunque la cinta es netamente dominicana’’.
Otra comedia
A pesar de las críticas recibidas por otras cintas dominicanas en este género,
Félix Germán trae una nueva comedia: ‘‘La película es así porque hoy en día ese
es el género comercialmente viable, tanto dentro como fuera del país. La gente
lo que quiere es reír ante tantos problemas; hemos hecho una encuesta de mercado
y la misma nos reveló que el dominicano lo que prefiere es la comedia’’.
Un proyecto de esta índole debe incluir en su elenco a figuras de la televisión.
En películas anteriores, muchos de estos actores, al no ser bien dirigidos,
repitieron los ‘‘gags’’ y estereotipos de la pequeña pantalla. En este proyecto
las cosas serán distintas, según Germán: ‘‘aunque utilizo a humoristas de la
televisión, el guión no está atado al localismo; su lenguaje es universal’’.
La experiencia del director en ese sentido fue determinante: ‘‘El guión de esta
película lo escribí hace ocho años y en la medida en que lo creaba, se fue
introduciendo el elemento de comedia por encima del misterio y de la historia de
amor. No me propuse escribir una comedia, pero en la medida en que me adentraba
en los cuentos de Carlos Peña, me identifiqué con el género y con sus
características’’.
Nuestro cine
Sobre el cine nacional Germán apunta: ‘‘El cine dominicano es algo muy nuevo.
Apenas tenemos unas 10 ó 12 películas. Nuestro problema es que estamos haciendo
cine para el mercado dominicano.
Por eso los guiones y textos tienen que tener el elemento comercial como primera
condición, porque el dinero de una cinta se apuesta a recuperarlo aquí; esa
etapa hay que superarla.
Necesitamos integrar un grupo de inversionistas que crean en el cine, y a partir
de ellos desarrollar los temas nacionales con mayor universalidad. Si no
aparecen estos inversionistas, entonces el cine nuestro seguirá girando
alrededor de temas muy locales’’.
La edición
El proceso de post producción de ‘‘La maldición del padre Cardona’’ ha llevado
casi un año, primero en el país y después en el extranjero: ‘‘Nos complicamos
por lo delicado que es este trabajo, donde hay que demostrar paciencia y sentido
común. Sólo en la edición pasamos seis meses; la película tuvo 8 formas
distintas antes de su versión final; la post producción se hizo en argentina,
país donde los costos por ese concepto se reducen a la mitad, en comparación con
EE.UU..
Actores según el director
Freddy Beras Goico. Es uno de los mejores actores que he conocido tanto en el
teatro como en el cine y la televisión. Su participación en esta película fue
determinante y le imprimió rigor. Fue ejemplo para todo el elenco. Trabajar con
Freddy enriquece, pues es un profesional preparado para todas las circunstancias
que se puedan presentar durante una filmación.
Koldo. Interpreta al padre Cardona. Como en el guión ese personaje era
español, pues entre todos los actores españoles que están disponibles en el
país, de inmediato pensé en Koldo para interpretarlo, aunque él es más conocido
por su columna en el periódico “El Nacional” que como actor. La gente se va a
sorprender con su personaje porque es el detonante de la maldición, un cura
explosivo y muy peculiar. Koldo ha escrito e interpretado obras de teatro y ha
trabajado en cortometrajes.
Anthony Álvarez

Es un actor dominicano radicado en México que ha
hecho mucho cine con Salma Hayek. Los dominicanos deben recordarlo por su
participación en ‘‘Frida’’ y ‘‘En el Tiempo de las Mariposas’’. Es el
protagonista central de ‘‘La maldición(...), un cura mexicano, el padre Gerónimo,
que vino a Santo Domingo en misión eclesiástica. Viene siendo una especie de
antihéroe, un personaje muy complicado que trabajamos con mucho interés debido a
su forma de ser: reservado, timido; le pasan muchas cosas. Anthony demostró dar
la talla y se metió dentro de ese personaje.
Olga Bucarelly. Es una actiz impresionante. Su papel es breve pero muy
importante. Me atrevo a decir que será inolvidable y que gustará mucho.
Milagros Germán

Tiene unas condiciones humanas impresionantes y enfrenta los riesgos
profesionales con mucho rigor. Ella, en esta película, enfrenta el reto de
trabajar junto a actrices y actores de mucha experiencia. Su papel va a ser una
revelación.
ZoÉ Saldaña.

Es una actriz fantástica, un ser humano de mucho valor,
una mujer de concepto, muy instintiva. Que ella aceptara el papel fue un
espaldarazo en favor del éxito de la producción toda vez que ella es hoy una de
las actrices más cotizadas en Hollywood. En su trabajo en la cinta ella le
imprimió mucha motivación al elenco por la fascinación que provoca trabajar con
una figura de su prestigio. En el código de cada actor se produjo una energía
interesante, ella elevó ese códiico a niveles importantes. Sobre su personaje,
creo que es la mejor actuación de toda su carrera.
Raymond Pozo. Es uno de los buenos comediantes que tenemos hoy. Es un actor muy
natural, sincero, que se puede trabajar muy bien con él debido a su disciplina y
deseos de aprender.
Richard Douglas. Es uno de los actores más cotizados del país. Su trabajo es muy
natural y espontáneo. Sabe meterse dentro de los personajes y ser creíble.
Otros personajes los interpretan Ángel Haché, Iván García, Elvira Tavéras, Lidia
Ariza, Niní Germán, Carlota Carretero y Flor de Bethania Abréu.