SACHA TEBÓ
Una imaginación rica
y sin embargo, mesurada por el conocimiento y la práctica paciente
del oficio, hacen de la pintura de Sacha Tebó un ejemplo de
concisión y libertad creadora. Su capacidad de síntesis no desdeña
del erotismo ni de la sensualidad, sino que por el contrario las
aúna con singular maestría.
Algo de místico, algo de mosaico
antiguo, algo de modernidad se entreteje en la obra de Sacha Tebó.
Sus caballos encabritados demuestran lo que el dibujante puede hacer
con sólo unos cuantos trazos de color.
Sacha Tebó descubre y explora, en cada obra y en cada materia
todo un mundo de posibilidades expresivas. Posibilidades que no
atosigan nunca el ojo del espectador, pero que lo estimulan a
completar en su imaginación el universo que él nos propone.