| RAMON OVIEDO, EL LEGADO Y EL
RECORRIDO RAMON OVIEDO, EL LEGADO Y EL RECORRIDO
El reconocimiento del papel del artista
como propiciador y generador de transformaciones estéticas,
formales, sociales e ideológicas nos lleva a replantearnos el
rol del mismo en la sociedad contemporánea. Como artista,
activista y creador en general Ramón Oviedo ocupa un sitial
preeminente y permanente en la historia dominicana.
Desde sus trascendentales trabajos de los sesenta cuando
junto a sus contemporáneos no solo anunciaba y propiciaba un
cambio político sino que planteaba una transferencia de
posibilidades estéticas al plano de lo social, hasta las más
intrincadas y recientes búsquedas interiores y reconocimientos
individuales, Oviedo se ha constituido en un transformador. Un
transformador de su propia obra, la que más allá de sus
necesidades intrínsecas de afirmación y contestación
sistemáticas confronta de modo muy peculiar el contexto social
donde se desarrolla.
Cada lienzo, papel o serie es un cuestionamiento de una
situación en general o específica, de cómo Oviedo, el individuo
interactua con su entorno, con su contexto histórico y social.
Ramon Oviedo cuenta con un corpus de trabajo que cumple ciclos
naturales, cada serie, o período, si nos circunscribimos a lo
cronológico para definirlos, es un periplo que parte del
anterior y se cierra en el próximo y vuelve a empezar de nuevo
diferente, reorientado, redefinido.
Este artista no reprime sus instintos ni atempera las
disgresiones estéticas y conceptuales a las que voluntariamente
se somete, y las que le son necesarias para poder crear. Su
vocabulario visual, enriquecido con el léxico de cada una de sus
etapas, nos llega como liturgia catártica con referentes
simbólicos renovados y poderosos.
Alude a los movimientos temporales, espaciales, al transcurso
del tiempo, a la evolución del hombre artista, la estructura
interna de las cosas.
Tal vez una de las metáforas fundamentales y más impactantes que
su trabajo nos proporciona en la actualidad sean las relaciones
y vínculos entre los tiempos. Esta presentación del palimpsesto
temporal, de la coexistencia de tiempos en que vivimos inmersos.
Con su obra entramos en contacto con un manejo diferente de las
manecillas del reloj y del calendario, a veces a la velocidad de
la luz y otras deliciosamente lenta.
La actitud poética de Oviedo en su acercamiento a la realidad
nos acerca sin ambages a la idea de la memoria, la memoria
individual de quien transforma el espacio colectivo.
Al margen de las referencias sintácticas, su obra evoca un
estado de gracia, un peso específico que otorga solo la
maestría, la coherencia ideologica y estética y la constante
necesidad de cambio.
El Museo de Arte Moderno de la República Dominicana en su labor
de promoción y difusión de los más altos valores de la plástica
nacional se honra al presentar en sus salones la obra de Ramón
Oviedo. Igualmente nos sentimos agradecidos por este legado
trascendente y imperecedero que son su obra y su condición de
creador.
SARA HERMANN-SZABO
Directora
Museo de Arte Moderno
Octubre 2000
SARA HERMANN-SZABO
Directora
Museo de Arte Moderno
Octubre 2000
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